Frases de madre que nunca ibas a repetir

06 abril, 2017

Las escuchaste mil veces durante tu infancia y adolescencia. Juraste y perjuraste que nunca las repetirías. Y ahora te ves con uno o varios niños, poniéndote en la piel de tu madre y pronunciando todas y cada una de las palabras que salían de la boca de tu progenitora, y que tanto te hacían resoplar.

Comenzando con “si tus amigos se tiran por un puente, ¿tú también?” le estás dando la oportunidad de reflexionar sobre la decisión que va a tomar. Eso sí, con el riesgo de que tras ella venga el “verás como saque la zapatilla”.

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Muchas veces las madres lanzan la pelota a su pareja con un “pregúntale a tu padre”. Otras directamente sueltan un “¿te crees que soy el Banco de España?” o un “¿te crees que el dinero crece en los árboles?”. La verdad es que a recursos dialécticos no hay quien les gane. Sobre todo cuando conjugan un mismo nombre con distintos géneros: “Ni moto, ni mota”. Sin duda, una de nuestras frases favoritas.

Si ninguno de los recursos anteriores funciona, siempre pueden tirar del chantaje emocional (“un día cojo la puerta y me voy, a ver cómo os apañáis sin mí” o “entre tu hermano y tú me vais a matar de un disgusto”) o de la amenaza (“como vaya yo vas a llorar con motivo”, “ya verás como se entere tu padre”, “como vaya yo y lo encuentre…”).

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Las madres cuidan a sus hijos desde que están en su vientre, pero aún más cuando nacen. Nos preguntamos cuántos millones de consejos escuchamos de su boca desde que abandonamos su barriga. “Tómate el zumo rápido que se van las vitaminas”, “no tires el líquido del yogurt que ahí está todo lo bueno”, “ponte muda limpia por si te pasa algo y tienes que ir al hospital”, “no tragues el chicle que se te pega en las tripas” y un sinfín de advertencias que acaban agotando a los hijos, pero también a las madres. “Es la primera vez que me siento en todo el día”, frase típica de madre.

La lista podría ser tan interminable como entrañable. ¿Quién no ha repetido alguna vez eso de “come y calla”, “yo a tu edad…” o “si te enfadas tienes dos problemas: enfadarte y desenfadarte”?

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¡Qué mejor momento que el Día de la Madre para rememorar todas aquellas frases que escuchábamos a nuestras madres y que ahora nosotras repetimos con nuestros hijos! Una buena manera de agradecerles todo lo que han hecho por nosotros es entregándoles un regalo original para el Día de la Madre. Como un Primera Plana con las noticias del día que naciste y una de vuestra primeras fotografías juntos. Así no solo recordaréis las frases que os han acompañado estos años, sino también ese momento tan mágico en el que te cogió el brazos por primera vez.